
Por Gaspar Patiño.
El Taekwondo mexicano ha vuelto a demostrar que su peso específico en la región sigue siendo inconsistente de altas y bajas al concluir el US Open 2026, la delegación mexicana se despidió con un tercer lugar general, una posición que si bien otorga brillo al medallero, invita a una reflexión profunda sobre la diferencia entre competir y dominar.
Históricamente, los “Abiertos” (UsOpen y Canadá) de inicio de año suelen ser territorio fértil para México, es el escenario donde el volumen de competidores y la inercia del talento natural rinden frutos inmediatos, sin embargo, el análisis técnico no debe nublarse por el metal: el verdadero desafío no es el podio colectivo en estos torneos, sino la jerarquía individual en los eventos G mundiales que están a la vuelta de la esquina.
El Resurgir de Leslie Soltero:
La nota más alta de este certamen la dio Leslie Soltero, tras el amargo trago de no clasificar a París y una racha que parecía estancarla, la baja californiana recuperó el instinto en la categoría de los -67 kg.
Subir a lo más alto del podio en Estados Unidos es más que una medalla de oro; es una declaración de principios, Soltero demostró que la madurez competitiva ha llegado para quedarse, recordándonos que el camino a Los Ángeles 2028 requiere, ante todo, resiliencia, su triunfo es el motor anímico que necesitaba para sacudirse las dudas del ciclo anterior.

Equipo Élite cumplió.
• Carlos Sansores (Plata): El gigante quintanarroense sigue con su buena racha en América, pero la plata en estos torneos debe ser el combustible para ajustar la estrategia ante potencias asiáticas y europeas.
• Bronces Estratégicos: Mariana Zambrano, Fabiola Villegas y Rubén Nava sumaron medallas de tercer lugar, son resultados sólidos, pero en el análisis de alto rendimiento, el bronce es una señal de alerta: se está cerca de la cima, pero falta el “punch” final para cerrar los momentos decisivos.
La Cantera: El Futuro se Escribe con Oro.
Donde México no dejó dudas fue en las divisiones inferiores, el equipo juvenil dio un buen golpe que refresca las esperanzas:
• Oros: Guillermo Cortés y Fernanda Rodríguez.
• Platas: Dhara Ponce y Abogar López.
El relevo generacional es vital, la capacidad técnica de estos jóvenes sugiere que la base de la pirámide pareciera sólida, pero la crítica constructiva aquí es para la dirigencia: el paso de juvenil a senior es el “triángulo de las bermudas” del deporte mexicano, el reto es que estos oros de hoy se conviertan en bases sólidas para que Mexico retome en unos años el lugar que tenía en el mundo.

Colombiana un buen parámetro para JJCC.
El tercer lugar en Las Vegas debe durar poco, el ciclo olímpico inicia formalmente con los Juegos Centroamericanos, y el panorama ha cambiado, Colombia ya no es el rival que solo “da pelea”; hoy es excelente contendiente que ha optimizado sus procesos y luce como el adversario más fuerte para México en la región.
Si la delegación mexicana pretende recuperar la hegemonía total, el trabajo debe enfocarse en la variante táctica y el obtener buenos resultados en el US Open es tradición pero ganar un lugar olímpico es una obligación que requerirá más que solo historia.